Cultivo de marihuana en exterior. Manual básico.

El comienzo de mayo marca en muchas zonas de España el disparo de salida hacia la meta del cultivo en exterior. Si bien es cierto que puede hacerse antes o después, el “mes de las flores” no recibe este nombre únicamente por las rosas, margaritas y lirios.
Mayo es el mes ideal para iniciar el cultivo en exterior. Las plantas dispondrán de dos meses hasta que los días empiecen a acortar (recordar que esto sucede a partir del 21 de junio) y este periodo de tiempo será el ideal para que realicen su fase vegetativa.En exterior, puedes plantar en tiestos o bien directamente en tierra, ya sea de jardín o en “guerrilla”. Para todos los casos, es conveniente elegir una buena genética, teniendo sobre todo en cuenta si deseamos cultivar una planta sativa o índica. Si optamos por sativas, tener en cuenta que su tamaño será mucho más grande y su recolección más tardía (octubre), mientras que si elegimos una planta índica, su tamaño pasará más desapercibido y recolectaremos en septiembre.
Elige siempre un emplazamiento soleado y al abrigo de los vientos fuertes. Si tus plantas quedan camufladas, siempre jugarás con ventaja frente a los enemigos de lo ajeno, los vecinos vengativos y los sabuesos con buen olfato.

PLANTACION EN TERRAZAS O BALCONES
Elige macetas tan grandes como te permita el espacio del que dispones, porque en función del tamaño del tiesto tu planta de cannabis crecerá más o menos.
Procura que los tiestos sean de un color claro. Lo ideal es blanco. En pleno julio y agosto cuando el “Lorenzo” pega con rabia, la temperatura que alcanza la tierra dentro de un tiesto es muy elevada. Esto implica que en ocasiones las raíces de tus plantas se vean atrapadas a más de 40ºC. A estas temperaturas, la raíz se cuece literalmente. Colores claros en la maceta reflejan el sol y evitan que la temperatura interior se eleve tanto. (Piensa en tí mismo, en agosto, ¿ prefieres llevar camisetas blancas o negras?.
Existen en el mercado macetas de poliestireno (un material blanco, aislante, que se usa en embalajes, aislamientos, etc.) Son ideales para terrazas en las que da el sol todo el día porque no absorben en calor de los rayos solares y además aislan del calor que recoge el suelo de la terraza o balcón. Si no las encuentras en tu grow habitual, puedes usar una plancha de este mismo material para colocarla bajo el tiesto de plástico o barro que estés utilizando. De esta forma aislarás las raíces del calor del suelo.
Si cultivas en maceta de barro, conseguirás una mejor temperatura interior (actúan como los botijos, en los que el agua siempre está fresca). Lo malo es que son pesadas y las de gran tamaño son caras. Además el color suele ser terroso. Píntalas de blanco si dispones de ellas o fórralas con papel de aluminio.
Una vez elegido el tiesto, rellénalo con una buena tierra para el cultivo de marihuana. No ahorres en sustrato yendo al bosque a buscarlo o reutilizando tierra de aquel jazmín que se te murió el año pasado. La marihuana crece rápido y necesita un sustrato rico en nutrientes y perlita, de esta manera puede disponer de la esponjosidad suficiente para que sus raíces se oxigenen y abancen sin obstáculos creciendo lo máximo posible. Además, la tierra reutilizada o del bosque suele llevar incluidos muchos problemas de plagas, larvas, bacterias perjudiciales, microorganismos devoradores de raíces, etc. Créeme no vale la pena ahorrar en tierra para luego gastar tres veces más en plaguicidas.
Una vez tienes todo preparado, germina las semillas. Hazlo como te indicamos en el tutorial de germinación. No falla nunca. Si este sistema de germinación no te da resultados, cambia de proveedor de semillas porque lo más probable es que sean semillas viejas o muy mal conservadas.
Una vez tu semilla ha germinado, plántala en un tiesto pequeño (tamaño envase de yogurt), con el mismo sustrato que vas a rellenar el tiesto definitivo. Riégala con agua al que le hayas añadido la dosis correspondiente de líquido enraizador y sitúa el pequeño tiesto entre sol y sombra en el exterior. Si las noches todavía son frías en tu zona de residencia, deja el tiesto dentro de casa al lado de una ventana con mucha luz.
Cuando tu planta haya alcanzado unos 20 cm, puedes transplantarla a su contenedor definitivo.
A partir de aquí puedes empezar a abonar ligeramente con un fertilizante de crecimiento.
Después del 21 de junio, cambia el tipo de abono por uno de floración. El guano de murciélago como abono, es ideal en exterior, no lo olvides.

PLANTACION EN SUELO DIRECTAMENTE
Si vas a realizar tu cultivo en tu jardín o en guerrilla, el proceso es muy similar al cultivo en terraza, solo que puedes saltarte toda la parte de la elección de la maceta.
En tu caso deberás cavar un agujero de +/- 50 cm de ancho por 50 cm de largo por 50 cm de profundidad como mínimo. Rellénalo con buena tierra para cultivo de marihuana y planta el plantón que has germinado y mantenido en un pequeño tiesto como si de una maceta se tratara tu agujero.
Si vives en una zona muy seca o si no dispones de mucho tiempo para regar tus plantas puedes añadir a la tierra polímeros.
Los polímeros son una especie de cristales (su aspecto es como la sal gorda de cocina) que al mojarse con agua se hinchan 10 veces su volumen inicial tomando una textura gelatinosa. Retienen mucho el agua y la van soltando a medida que la planta la requiere. Son ideales para cultivos de guerrilla (no es conveniente que visites tu plantación en medio del campo o del bosque dos veces al día con un par de garrafas de agua,  podrías levantar sospechas). Puedes usarlos también en macetas, pero recuerda que si los mezclas en seco con la tierra, al regar, los polímeros aumentarán su volumen desbordando todo el sustrato fuera del tiesto.
Puedes encontrar polímeros comercializados bajo el nombre de guerrilla grow.

Cuando tus plantas empiecen a crecer, posiblemente tendrás que entutorarlas. Esto es sujetarlas para que no se doblen o partan con el viento fuerte del exterior (por ejemplo durante una violenta tormenta de verano). Normalmente, el tronco central es suficiente resistente, pero las ramas laterales no suelen serlo si tu planta ha crecido muy rápidamente.
Procura entutorar con varas de bambú. Igual que con la tierra, no vayas a buscar cañas al campo. Son el nido perfecto para multitud de insectos. Compra tutores de bambú de los que encontrarás en tu grow de confianza, inertes y flexibles pero fuertes para ayudar a que tus cogollos no se vayan al traste.

Y por último, debes prevenir, prevenir y prevenir las plagas y enfermedades a las que las plantas de cannbis en exterior están tan expuestas. Araña roja, caracoles y babosas, pulgón, cochinillas, mohos y hongos varios, mildium, botritis,… cantidad de peligros acechan a tu cosecha. Una vez tengas instalada la plaga te será difícil, por no decir imposible, erradicarla. Consulta al “tío del grow” o a tu “grow shop woman particular” sobre los mejores preventivos. No te arrepentirás cuando veas las cosechas de quien no lo ha hecho, hechas una calamidad.

Último consejo, cuando falten un par de semanas para cortar tus preciosas flores de exterior, estate atento al hombre del tiempo y al cielo. Si viene una fuerte tormenta o unos días de lluvias… cosecha ya. Vale más tener hierba un poco joven (con un efecto psicoactivo más alto), que quedarte sin nada. El moho no perdona en septiembre y octubre y cuanto más densos, duros y macizos estén tus cogollos, mayor es el riesgo de quedarte sin ellos porque el moho y la botritis se han instalado en ellos debido a la alta humedad. Yo he cortado cosechas bajo la lluvia y he secado el agua superficial con el secador del pelo, pero las salvé, ¡vaya si las salvé!

 

 

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The Growshop Woman, editora de Juanablog.